25.3.16

INFORMACIÓN DE INTERÉS RELACIONADA CON EL BIOMAGNETISMO MÉDICO

El BIOMAGNETISMO MÉDICO es la ciencia de la salud que, para efectos de curación, resulta más efectiva, menos invasiva y, sobre todo, sin traumatismos para el paciente; y que en verdad cura, incluso enfermedades que para las demás medicinas resultan crónicas que es sinónimo de incurables y semicontrolables, y también cura enfermedades que han venido siendo definitivamente mortales.

EL RASTREO

El Biomagnetismo Médico consta de dos fases: una de ellas es EL RASTREO, en la que el terapeuta, haciendo uso de una habilidad especial, se comunica con el organismo del paciente con técnicas de BIOENERGÉTICA y, del mismo organismo del paciente, extrae la lista de enfermedades o de gérmenes patógenos que le afectan. Por esto un buen terapeuta en esta disciplina del Biomagnetismo Médico no necesita que el paciente le diga qué es lo que tiene; si le dice al terapeuta dónde está el dolor o cuál es el síntoma que siente, sirve de ayuda porque, con sus conocimientos, el tratante sabrá con mayor precisión hacia dónde dirigir EL RASTREO, hacia qué sistema o sistemas del organismo. De una manera u otra, el diagnóstico definitivo y con el cual ha de continuar trabajando el buen terapeuta, lo da es EL RASTREO.

POSTURA DE IMANES (PARES BIOMAGNÉTICOS)

Y la segunda parte del tratamiento consiste en la correcta POSTURA DE IMANES. Colocación de imanes que va dirigida a provocar en el organismo el restablecimiento de su pH normal para que así los órganos afectados dejen de ser hábitat propicio para el albergue de patógenos; es así como inicia el proceso de curación. Esta colocación de imanes ha de ser muy precisa, bastará un centímetro de descuadre con respecto al punto indicado para que el efecto positivo no se vea, no se manifieste y no haya curación.


La disciplina del Biomagnetismo Médico, para un desconocedor, puede ser vista como un método poco exigente para quien lo practica. Pero no es así si estamos refiriéndonos a un buen terapeuta con el conocimiento e idoneidad necesaria para identificar claramente y curar cualquier enfermedad, salvo las congénitas; las que están ligadas con un daño físico en la red del sistema neurológico; las averías por accidentes cerebrovasculares; y las insuficiencias renales cuando los riñones ya están completamente destruidos.

Tanta es la simplicidad que algunos le quieren dar al Biomagnetismo Médico, que ahora han aparecido por Internet cantidad de cursillos en los que, según se anuncia, gradúan como terapeuta al estudiante en 20 días. ¿Será que un buen terapeuta con verdadera capacidad de curación se puede hacer y formar en tan poco tiempo? La respuesta correcta es NO.

1- CURSOS LIGEROS

¿Qué es lo que enseñan o entregan en esos cursos?

En verdad se dedican a enseñar al estudiante la postura o posicionamiento de imanes por cada enfermedad. Reducen todo el conocimiento hacia el manejo de una tabla, una tabla tipo Excel, en la que en la primera columna figuran las enfermedades que existen (incluso no dan la lista completa, algunos instructores hablan de 350 enfermedades, otros indican que son 500 o 600; en fin, no cuentan con la relación completa), en otra columna paralela aparece el nombre de los puntos de la anatomía del paciente en donde hay que colocar los 3, 5, 7 o 10 pares de imanes para la enfermedad de ese renglón; y en la tercera columna se muestran unos dibujos tipo caricatura o croquis en los que se señalan e indican los sitios en donde hay que poner los imanes y se muestra la polaridad de cada imán. Eso es todo. Los cursillos menos elementales, además, incluyen una cuarta columna relacionando los patógenos causantes de la afección.

Así de fácil cualquiera se convierte en terapeuta de Biomagnetismo Médico.

Seguramente habrá cursos serios, no debemos generalizar; pero cuando ofrecen un diploma de terapeuta solo a un par de meses, ¿qué seriedad puede tener?

2- CRÍTICA

Estos cursillos (los malos, los que gradúan a los 2 meses o tiempos por el estilo) se olvidan de EL RASTREO, no tiene en cuenta los necesarios conocimientos precisos y exactos en anatomía, en los procesos del metabolismo y en el funcionamiento de los diferentes sistemas que, necesariamente, debe tener en forma clara un buen terapeuta. Por eso las ilustraciones indicando la posición de los imanes en lugar de referir solo el nombre anatómico de los puntos de los pares. Y parecen suponer, los cursillos, que para el terapeuta no es necesario saber de qué se trata cada una de las enfermedades que puede tener un ser humano. Y tampoco tiene en cuenta los conocimientos acerca de la interpretación de exámenes de laboratorios y de las imágenes de resonancia de apoyo diagnóstico que pueda tener consigo un paciente. Porque siempre en su publicidad, dichos micro cursos, anuncian "Dirigido a todo el mundo"; desde luego que esto es con el afán de conseguir más transferencias de dinero hacia las arcas de los dueños de la página oferente del cursillo.

3- INCONVENIENTES DEL PSEUDOTERAPEUTA

3.1- EL NOMBRE DE LA ENFERMEDAD
Uno de los inconvenientes que se le presentará con alta frecuencia a estos pseudoterapeutas es del siguiente tipo:
De cada 100 pacientes que visitan a un médico alópata, alternativo o complementario, solo uno llega con el nombre exacto de su enfermedad, porque los pacientes no son médicos, son personas del común y, por lo tanto, lo que comentan son los síntomas que sienten.
No es típico que un paciente se presente en el consultorio a decirle al facultativo, por ejemplo:
─ Vengo a que usted me trate una Esclerosis Lateral Amiotrófica que me está empezando.
No, así no habla el paciente. Éste llegará a decir algo como (en el caso de la enfermedad aludida):
─ Señor, me ocurre que estoy perdiendo la movilidad en los brazos y también estoy disminuyendo notoriamente la fuerza en las piernas. Míreme a ver qué es lo que tengo.
Si el paciente llegara con el nombre preciso de su enfermedad, el terapeuta en Biomagnetismo Médico sacaría su tabla de Excel o similar, buscaría alfabéticamente "Esclerosis Lateral Amiotrófica" y, ya, listo, a colocarle los imanes que la tabla indica en los puntos que los esquemas señalan. Pero así no exponen sus discursos los pacientes.
¿Entonces...? Si el terapeuta no conoce de enfermedades y, menos, no sabe hacer un RASTREO porque no tiene la habilidad o el don de la Bioenergética, ¿qué hace? ¿Cómo trata a éste paciente?
Miremos esta mini lista de enfermedades tomadas al azar:
Eritrocitosis. 
Quiste pilonidal. 
Hepatitis G. 
Litiasis Vesicular. 
Enfermedad de Crohn. 
Adenoma Hipofisiario. 
Síndrome de Ingrid. 
Septicemia. 
Enfermedad de Lyme. 
Fiebre de Malta. 
Condroma de Cadera. 
Linfoma de Burkitt. 
Mastalgia. 
Esclerosis falsa. 
Miastenia Gravis. 
Mielitis Transversa. 
Linfadenitis. 
Síndrome Nefrítico.
Y, así, pudieran citarse cualquier cantidad de enfermedades. Y, repetimos, no es corriente que el paciente llegue a decir que está sufriendo de tal dolencia y, de una vez, mencione el nombre exacto de su enfermedad. Si así fuera, con facilidad el terapeuta sencillamente aplicaría la tabla y, en teoría, empezaría de una vez a hacerle el tratamiento de curación al paciente.
En la práctica, el paciente siempre llega es a comentar los síntomas. Y si el terapeuta no sabe hacer RASTREO ni tampoco conoce de enfermedades, ¿qué imanes, los de cuál enfermedad, y con qué exactitud va a ponerlos?
3.2- POSTURA PRECISA DE LOS IMANES
En muchas oportunidades el paciente trae un diagnóstico del médico del seguro. Bueno, esto sí es una ayuda siempre y cuando la interpretación de la posición de los imanes con base en la figurita, sea exacta, que coincida con el punto anatómico.
Porque si, por ejemplo, un imán hay que colocarlo en la Cabeza del Páncreas, es en la Cabeza del Páncreas con absoluta precisión, no en la mitad del Páncreas ni, menos, por ahí cerquita. Si un imán hay que colocarlo en la Glándula Suprarrenal, ha de ser ahí exactamente y no, por ejemplo, en el Riñón que está ubicado de manera contigua. Y, así, centenares de puntos anatómicos unos muy cerca de otros. Y no se admiten equivocaciones porque el proceso curativo no se producirá.
3.3- DESCONOCIMIENTO DE LA FINALIZACIÓN DEL TRATAMIENTO
Y si la persona terapeuta no maneja bien EL RASTREO, aunque esté colocando los imanes bien, no sabrá en qué momento ya el tratamiento terminó. Lo puede suspender antes (grave) o lo puede prolongar más de la cuenta.
3.4- UN MAL DIAGNÓSTICO ALÓPATA
También se dan casos en que el paciente trae un mal diagnóstico dado por su médico tradicional. Por ejemplo, a un paciente le pueden decir que tiene Sarna. Este paciente puede llegar donde el pseudoterapeuta y le comenta que le diagnosticaron Sarna. El pseudoterapeuta procede a colocar los pares de la sarna basado exclusivamente en la tabla. Y resulta (es un caso dable) que el paciente no tiene sarna, está padeciendo es de Psoriasis, y como los síntomas son tan similares viene con un diagnóstico equivocado. De modo que la colocación de los pares de la Sarna jamás le curará la Psoriasis porque se trata de diferentes gérmenes patógenos.
Un buen terapeuta en Biomagnetismo Médico siempre hace su propio diagnóstico mediante EL RASTREO. Y en el caso del anterior ejemplo, detectará que los patógenos que tiene el paciente no son los de la Sarna, sino los de Psoriasis.
3.5- LOS EXÁMENES DE LABORATORIO O SIMILARES
Otro caso que es bien común y que puede sorprender al terapeuta graduado en 20 días: El paciente se le presenta y trae 5 ó 6 hojas o fotocopias que contienen los resultados de los exámenes que le hicieron en el laboratorio clínico para que el terapeuta los interprete y proceda. Aquí cualquiera puede imaginar lo que ocurre.

4- BAJA IMPORTANCIA OTORGADA AL RASTREO

El peso o grado de influencia del RASTREO mediante BIOENERGÉTICA, es de igual o de mayor importancia que la postura de los imanes; definitivamente cumple una función vital dentro de la ciencia completa del Biomagnetismo Médico.

Pero, la mayoría de las enseñanzas que comercialmente venden por Internet, solo orientan en la colocación de los imanes, con las debilidades arriba ya explicadas. En cuanto a la BIOENERGÉTICA, la dejan un tanto de lado como para estudiar y desarrollar en casa (algunos cursillos ni la mencionan). Y es que, de hecho, no todo el mundo puede desarrollar esa capacidad.


No hay que olvidar que el descubridor de la técnica terapeuta conocida como Biomagnetismo Médico es el Dr. mexicano ISAAC GOIZ DURÁN, no otra persona. Fue él quien, en 1988, descubrió el PAR BIOMAGNÉTICO que desembocó en esta nueva ciencia; y, a partir de esa fecha, la ha venido perfeccionando. Es él quien creó y dirige el Colegio Mexicano de Biomagnetismo Médico.